martes, 19 de noviembre de 2013

Es increíble cómo el leer y revivir el pasado enciende nuevas pasiones y sentimientos en uno mismo; cómo las experiencias de otros te hacen sentido, te identifican como ser humano y te hacen ver al otro como ser humano. Y es que para mí, la vida sigue siendo esa montaña rusa llena de emociones que expresaba hace 5 años atrás, y sigue teniendo mucho de mí, porque así estoy hecha por dentro, así me he construido por años hasta ser lo que me compone en lo más intrínseco de mi ser, y precisamente, al ver aquello, veo también la potencialidad que hay en ti, la cual siempre he reconocido, porque, palomita, tu puedes emprender un vuelo muy alto, y éso no implica que no puedas caer, a cualquiera puede pillarlo una tormenta y dejarte un ala herida o con menos plumas, pero como todo; ésto va a mejorar. Porque sé que puedes brillar, mucho más de lo que brillas ahora sin siquiera notarlo, pero el mundo ve tu brillo, y nadie quiere que se apague. 

viernes, 26 de julio de 2013

El final de un comienzo

Cuando entre a la universidad, no sabía qué me esperaría. A diferencia de la gran mayoría de mis compañeros, yo no sabía sobre la carrera, sobre la malla, prácticamente nada. A medida que tuve el encuentro con cada ramo, la carrera me fue gustando más, me fui entusiasmando más y enamorando más de lo que iba descubriendo sobre la Terapia Ocupacional. Y llegó el momento en que me encontré con este ramo. Estrategias de Intervención y Terapia Ocupacional I, ex creatividad. En la simple presentación del ramo, me encantó. 

Dejar el razonamiento, permitir el fluir de la creatividad, el seguir los instintos, no reprimir los deseos, soltar el cuerpo, escuchar los sonidos, sentir el silencio, manejo del cuerpo, sentimiento corporal,  expresión de sentimientos y emociones... tantas cosas distintas en cada clase, lecciones que para la formación de un terapeuta y para mí, son muy importantes.
La creación y decoración de las máscaras. La entrega y el relajo, la confianza y la creatividad fluyendo al decorar. La clase de sonidos, en la que nos encontramos con las distintas melodías que hacían vibrar el corazón debido a los  sentimientos y las emociones que impulsan cada nota y cada sonido. Las clases de movimiento, que proporcionaban el control del cuerpo, como el fluir de éste. El encuentro con el otro a través de la simpleza de los movimientos corporales y de la mirada profunda. El relajo que provocaba cada clase de movimiento al llegar al hogar, era tan agradable. Le siguieron las clases de drama, una experiencia para el compartir, el descubrir al otro, que a través del teatro: de un elemento, la expresión. En cada actividad se formaba de modo distinto: creación momentánea a través de diario; un elemento importante que se quisiera mantener consigo para siempre; y una foto de quien sea el/la más importante en este camino que es la vida. A través de cada historia, cada uno se dio a conocer un poco más y pudimos aprender desde el fondo de los corazones lo que ha sucedido o sucede en este momento en la vida de cada uno de los compañeros que avanzarán en este nuevo lugar conmigo. La última actividad, fue la entrega de los regalos. En mi grupo fue la expresión de las habilidades mediante la creatividad y el deseo positivo hacia otro.

Todas estas clases, actividades... desarrollaron distintas capacidades y habilidades. Como futuros terapeutas debemos ser capaces de crear e imaginar sin límites, de sentir, de callar, de oír, para que en todo momento, podamos obtener soluciones, tratamientos, ayudas o lo que sea que necesite el usuario que requiere de la atención, para que sea en el momento y sea efectiva. Para ello tenemos que poner todo de nosotros, para que las cosas funcionen bien, al igual que en el aula Brígida Flores, la cual quedó y quedará llena de historias y sentimientos.


La creatividad es necesaria en nosotros, es necesaria para desarrollar estrategias de intervención
 que beneficien el bienestar de cada usuario de Terapia Ocupacional.

Las habilidades regaladas al otro.

Producto del paro, de la pérdida de clases, el re ajuste del semestre y de los exámenes, hicimos muchos arreglos en cuanto a las actividades finales del semestre. Durante el paro se realizó la producción de los regalos creativos e hicimos el escrito del proceso de éste y en cuanto volvimos lo entregamos. Pero faltaba la entrega de estos regalos. Debido a los exámenes, buscamos la forma óptima para la entrega y llegamos al consenso de que se entregaran íntimamente en cada grupo, ya que juntarnos todos como curso, resultaba algo engorroso tanto para nosotros como para los profes, por lo que Erna aceptó la propuesta y así se hizo.
Nos pusimos de acuerdo con las chicas de mi grupo, para evitar el estrés de los exámenes y que pudiese ser un momento agradable, el juntarnos después de un examen o el viernes. Propusimos diferentes opciones y la que resultó victoriosa fue una junta en el parque forestal luego del examen de biología de ayer. La propuesta era un almuerzo en el parque, con conversa, risas y la entrega de los regalos hechos por cada una.
Así lo hicimos, nos juntamos, compramos comida: diferentes cosas: sushi, hamburguesas, papas fritas, pizza, para todos los gustos y que fuera algo agradable en el momento y no partiéramos mal desde, incluso, la comida, jajaja. Así nos instalamos en el parque forestal formando un círculo y comenzamos a comer. Conversamos sobre la U,  sobre el cierre del semestre y sobre tantos temas relacionados a lo que vivimos actualmente, que no son posibles de evitar: pruebas, ramos, el próximo semestre, los profes que tendremos, etc.

Luego de tanto conversar fuimos a lo que nos convocaba en ese lugar. Armamos una atmósfera de entrega y confianza. Tantas cosas ocurrieron en ese momento: risas, emociones, sentimientos. Son regalos preciosos, y a través de ellos uno se da cuenta en, precisamente, lo que buscaba nuestro término: habilidades. Las habilidades se veían reflejadas totalmente en estos regalos hermosos. Un ejemplo claro, son las "fofuchas" de la Dani. Las fofuchas son unas muñequitas de goma eva, las cuales eran muy lindas y parecidas a nosotras, además que tenían un detalle precioso: realizaban las actividades que representan nuestras habilidades. Las Fofuchas demostraban la habilidad de la Dani Aedo frente a las manualidades y el diseño... lo que demostraba un trabajo muy bien logrado. De igual forma con los regalos de las demás, y espero que el mío. Tomé las fotos con mucho cariño y el marco que hice con el color favorito de cada una, fue con mucho cariño y dedicación. Ellas se veían contentas y me decían que estaban bonitas, espero que sí.

Fue una actividad realmente bonita, que dio paso para un momento agradable, de relajo, un momento para conocerse un poco más y para pasarlo bien, reír y disfrutar de un maravilloso día, porque el clima estaba tan agradable, con un sol maravilloso y un viento muy rico. Una buena forma de cerrar este ciclo de lindos regalos.

jueves, 25 de julio de 2013

Piezas que inician un puzzle en la vida

Luego de un gran receso producido por el paro, todo se reanudó en la facultad. Volvieron las pruebas, las clases y así pudimos volver a encontrarnos. Varias actividades quedaron pendientes, por lo que no sabíamos con qué comenzar. Decidimos volver con la continuación de Drama, para así cerrar ese hermoso ciclo de recuerdos y sensaciones hermosas.
Era el turno del tercer grupo. Ellos debían llevar una foto digital e impresa, de preferencia tomada por ellos, de la persona más importante de sus vidas. Armamos una gran media luma con las sillas en la sala, prendimos el proyector y comenzó el traspaso de las fotos digitales, apagamos las luces, cerramos las cortinas y así conformamos el ambiente para esta última actividad basada en el drama de los tiempos antiguos.


Las personas que conformaban el tercer grupo de drama, junto al profesor Felix, formaron un círculo abrazándose y/o tomándose de las manos, juntando las cabezas, formando un ciclo de energía interminable, que fluía sin detenerse. Cada uno pensó en esa persona tan especial que salía en su foto, el por qué, lo que sentían por ellos, por qué esa persona y que lazo existía entre si mismo y la persona que aparecía en su foto.
El azar decidió cuál sería el orden de salida de cada persona. Quién sería el primero, el segundo, el tercero y así hasta el último. Esto sería indicado por la foto que saliese en la pantalla. Así fue saliendo cada persona, algunos hablando sobre sus sentimientos, otros contando historias y unos pocos, diciendo unas pocas, pero no menos valiosas, palabras. Hermanos, padres, amigos, creencias, diferentes rostros, parentescos, lazos se veían reflejados en aquellas fotos y en las palabras que cada persona dedicó en ese espacio.
Emoción, recuerdos, sentimientos encontrados se manifestaron en mí, al momento de escuchar muchas de las palabras dichas. Risas y lágrimas provocaron en mí, más de una persona. Sentimiento de orgullo por mi familia y por las cosas que han atravesado, de nostalgia por la niñez, de emoción por la vida en sí y otras tantas cosas que venían a mi mente a cada segundo al escuchar de ellos el amor que sentían, el cariño, el apoyo que esa persona les daba, que eran un ejemplo, que era su guía, que era su luz en el camino, que la vida no sería igual sin esa persona, y tantas otras cosas tan lindas y emocionantes, que permitían a cada segundo que transcurría allí el conocer un poco más sobre quien hablaba, sobre quiénes le rodean, sobre sus sentimientos o sus vivencias, sus gestos, sus pensamientos. Pequeñas piezas de un rompecabezas que se armará a través de los años.

Fue una actividad muy linda, una finalización muy íntima y el cierre de una bonita trilogía de actividades en la sala Brígida Flores, en las cuales afloraron muchos sentimientos. Sin duda una sala que alberga tantas historias de vida y sentimientos profundos, probablemente desde tiempos muy anteriores a nosotros y que albergará por muchísimos años más. 

jueves, 6 de junio de 2013

Lo que viene desde lo profundo del corazón.

Como dije anteriormente, esta actividad se desarrollaría en tres grupos. Esta clase es del grupo dos, el mío.

Para nosotros, la instrucción fue: deben traer un objeto valioso, tan importante para ustedes que jamás podrían deshacerse de él. Al escuchar esas palabras no vino nada a mi mente. En lo único que pude pensar, fue mi collar. No es un objeto que haya tenido toda mi vida, pero sí ha estado en el momento más maravilloso de mi vida hasta el día de hoy. Lo adquirí el 18 de enero de 2010 y ha estado conmigo desde ese momento hasta ahora, y en el momento que estoy de mi vida, moriría si le pasara algo, es mi único objeto valioso.


Y llegó la clase, yo no llevé nada aparte de mi collar que no me saco en ningún momento. Llegaron peluches, cartas, fotos, cuadros, juguetes, libros y diferentes objetos, cada uno importante para cada persona.


Todas estas personas participaron en esta hermosa actividad, además de los otros dos grupos que observaron y conocieron un poco más de nosotros. 
La primera en salir fue la Javi, quien llevó una muñeca de la princesa Bella. Luego de hablar de lo que significaba para ella el profe le dijo: "Tú ahora vas a realizar un acto de desprendimiento de esa muñeca, de esa etapa y de lo que significa para ti. Tú vas a regalar esa muñeca a alguien del círculo". A todos nos dio ataque, nadie podía regalar su objeto, eran cosas preciadas para cada uno, yo decía: imposible, no puedo regalar esta cadena. Luego de esa pausa, el profesor completo la frase: Simbólicamente. Se escuchó el alivio de todos al saber que era algo simbólico. Esa reacción en masa provoco risas en todo el curso.
La Javi regaló su muñeca y llegó mi turno. Las palabras que había dicho ella me habían emocionado mucho, estaba con todos los sentimientos a flor de piel, y aunque mi historia no es triste, sino al contrario, la felicidad es tal, que me hace llorar. En un gran resumen, mi collar es símbolo de un amor tan grande, que supera barreras y no se rinde frente a los obstáculos, que ama, es fiel, es amistad, es familia, es compromiso con el otro. Un amor que construye sobre todas las dificultades, que es símbolo de una felicidad muy grande, un amor puro. Dentro del círculo habían dos personas a las que quiero por igual, y no podía darle a una sola mi objeto, así que lo dividí y le entregué una parte a la Cata y otra a la Isi. Luego le tocó a la Isi, la cual de igual forma, dividió su regalo en dos, y nos lo dio. Siguió la Cata, quien regaló su osita a la Isi por ser más infantil, lo cual me causó mucha risa y así avanzó el círculo, conociendo historias y sentimientos de la gente, generando confianza entre todos y dando paso a un lindo momento en el curso.

miércoles, 5 de junio de 2013

Desde lo profundo de un diario.

Drama, una palabra fuerte que trae muchas cosas a la mente. Cuando te dicen que tendrás una clase de drama, piensas en actuación y crear prácticamente toda una escena dramática. La clase tiene un poco de ésto, pero a la vez es algo completamente diferente.


Las únicas instrucciones y pistas sobre la clase que teníamos era: llevar diario, dividir el curso en tres grupos. Nadie sabía que haríamos, algunos especulaban que nos vestiríamos con el diario y que en base a éso  haríamos una interpretación teatral o algo así, pero con lo que nos encontramos fue algo distinto y especial.
La clase comenzó con instrucciones como cualquier otra actividad. La disposición de la sala era distinta a las otras veces: todas las sillas estaban acomodadas una al lado de la otra formando un gran círculo dirigido hacia el centro de la sala para ubicarnos como observadores de la primera fase de esta actividad y en el centro de la sala, en el suelo, había diario y cinta adhesiva. Las personas del primer grupo debían ubicarse en el suelo, formando un círculo en el centro de la sala alrededor del diario que estaba al centro.


Las instrucciones fueron las siguientes: Deben pensar en una persona fundamental en su vida, que los ha hecho ser como son hoy. Luego de éso, con el diario y la cinta que tienen frente a ustedes deben construir un objeto que represente a esa persona. Mis compañeros comenzaron con la mano de obra, mientras nosotros observábamos en silencio su trabajo, paciencia y su creatividad, tratando de adivinar que formaba cada uno. Pasaba el tiempo y los objetos iban tomando forma, se veía una pelota, unas rocas, unos grandes lentes, una pala y así estos y otros objetos se convertían en algo más que sólo diario.
Se terminó el tiempo para crear, y llegó el espacio para mostrar. Empezamos a tomar fotos a cada uno con su objeto, una gran sesión de fotos tuvo cada persona con lo que había creado a través de sus manos y su mente.
Cerramos las cortinas, apagamos las luces, nos sentamos todos en el suelo alrededor del círculo del grupo que estaba realizando su actividad y comenzó el momento más íntimo que pudimos generar, un momento inigualable e indescriptible, que generó tantas emociones como sonrisas y lágrimas pude generar.




 Uno a uno se pararon en medio del círculo  para hablar de su objeto y de la persona que estaba relacionada a él. Resultaron muchas emociones de esas pláticas: Hermanos, abuelos, padres, parejas, amigos, creencias, diferentes sujetos salieron de cada persona y me hicieron reflexionar sobre cada persona que hablaban, reflejado en mi vida. Reflexión, sentir, emoción, sensaciones, empatía, conocimiento... muchas cosas sucedieron, muchas cosas aprendí de cada persona que presentó, cosas que no imaginaría que existieran detrás de cada uno, historias que guardan las personas y que nosotros fuimos afortunados de escuchar. Esa confianza no se adquiere de la nada, la confianza para contar, a otras personas, historias profundas del corazón.

martes, 4 de junio de 2013

Que no te de vergüenza, sólo hazlo!

Como les hablé en la entrada pasada, la clase se trató de movimiento, silencio, sensaciones, transmitir emociones e intenciones, pero éso no quedó ahí, como todo lo bueno, posee segunda parte. "Movimiento creativo II" es el nombre de esta clase que esta clase llena de novedades que rompen con la rutina.
Todo parte con un cuestionario: "¿Cómo me veo a mí misma?" que complejo pero sencillo de responder. Sinceramente no pensé por mucho tiempo en las respuestas, sino que dejé que fueran más espontáneas. Luego de ése cuestionario, nos juntamos en grupos de a 9, nos enumeramos del 1 al 9 y luego nos juntamos todos los números 1, todos los 2, y así. Debíamos escoger un término que hayamos visto hasta ahora en Terapia Ocupacional y Estrategias de Intervención I  y/o en Introducción a la Terapia Ocupacional. Mi grupo escogió habilidades. Después Erna explicó sobre qué se trataba y qué debíamos hacer: un regalo que represente ese concepto escogido, para cada uno de los integrantes.
En ese momento, un grupo de personas con algunas dolencias, afectadas por la vacuna hablaron con la profe para no realizar esas actividades de movimiento, así que la profe las envió a algún lugar de la escuela a realizar alguna actividad, que sabríamos después.


Comenzamos con la clase de movimiento propiamente tal. Partimos con la caminata sin rumbo, en silencio y tranquilidad, a modo de introducción a las actividades de ése día.
Comenzamos con el movimiento. Formamos dos grupos y empezamos a movernos, imitando los movimientos que hacía la profe, dejando caer el peso al suelo luego de levantar muy altos los brazos, estirándonos hacia un lado y al otro moviendo solo los hombros y el tronco pero no la cadera y las piernas, además de otros movimientos muy divertidos y liberadores, uno siente como se libera la energía en cada impulso y cada movimiento.
El siguiente paso, fue volver a dividir al curso en 2, un grupo que trabajaría afuera, con las máscaras y otro que desarrollaríamos actividades dentro de la sala. El grupo dentro de la sala, nuevamente si dividió en 2. Debíamos salir de a pares, ocupar el espacio, moverse y quedarse como estatuas. Ingresaban otros 2, se movían, daban movilidad a los que estaban quietos, desarrollaban algo todos juntos, se quedaban quietos, entraban otros 2 y así. Fue muy gracioso, muy liberador y al final, cuando ya habían salido todos, realizábamos "la máquina". El otro grupo hizo lo mismo. Ingresó el grupo de las máscaras e hicieron una intervención en la sala, luego fue nuestro turno (ambos grupos juntos), lo cual fue más gracioso aún, por nuestros movimientos y gritos.

Casi al finalizar la clase, llegó el momento de la relajación. Nos acostamos en el suelo en posición de relajo, apagaron las luces y cerraron las cortinas. Cerramos los ojos. De repente se empieza a escuchar una melodía de percusión muy agradable, que te transportaba a otro lugar, eran mis compañeras con su hermosa presentación que prepararon durante la clase.


¡Muévete al ritmo del silencio!

Cómo te sentirías luego de estar dos horas moviéndote de forma alocada, saludando a todo el mundo, haciendo caras, expresiones con los ojos, expresando sentimientos con el cuerpo? Al menos a mí, me causó un relajo impresionante, déjenme contarles cómo fue la clase de ese jueves.
En esta clase, realizaríamos "Movimiento Creativo I", el nombre no decía nada y decía mucho a la vez, dejaba un amplio espacio para la imaginación y sólo lo que sabíamos era que debíamos asistir con ropa cómoda "como para tirarnos al suelo". Llegamos y lo primero que nos dice Erna es que la clase debía ser en silencio, en el sentido de que no podíamos conversar, pero sí reír todo lo que quisiéramos porque nos íbamos a reír mucho con lo que íbamos a hacer. La siguiente instrucción fue que nos pusiéramos en pareja. De repente la miramos y tenía dos zapatos en la mano, comenzó a moverlos de cierta forma preguntando si se entendía lo que debíamos hacer, ahí comprendimos que nuestros movimientos debían ser imitaciones de los del zapato. La velocidad de los movimientos impedía que los imitáramos todos al ritmo que lo hacía Erna, lo cual lo hacía muy gracioso.



Luego del juego con los zapatos, comenzamos a caminar en la dirección que quisiéramos, ocupando el espacio total de la sala, en silencio y con seriedad, tratando de relajar los brazos, de ocupar el momento para dominar el cuerpo. De a poco Erna aumentaba o disminuía el  ritmo del paso al que debíamos ir. Después debíamos, mientras caminábamos, saludarnos con la mirada. Luego de la mirada cambiamos a saludarnos con la mano, darnos palmadas en el brazo, tocar la oreja, agarrar la mejilla, dar ambas manos, agarrarnos por los codos, choque de caderas, etc. Hicimos muchas expresiones tan solo con el cuerpo mientras caminábamos sin detenernos más que a saludar, sin hablar, sin no tomarlo en serio.
La siguiente actividad fue una serie de elongaciones de músculos: los del cuello, los brazos, las piernas, unos saltos y al suelo, ejercicios de ese estilo. Desde la posición en la que quedamos, debíamos caminar hacia atrás y con quien chocáramos formar pareja, lo hice y choqué con la Dani. La actividad consistía en juntar las espaldas y a través de ellas expresar las emociones, situaciones o sensaciones que Erna dijera: "Que rico que estás aquí", enojo, saludo, cariño, despedida, tristeza, agradecimientos, y muchas otras que hicimos. Fue muy interesante y agradable trabajar. Al terminar la actividad nos dimos un cálido abrazo, agradeciendo por esta linda actividad.



La última de todas estas actividades fue formar grupos, sentarnos en el suelo formando un círculo, tomarnos de las manos y cerrar los ojos. Debíamos sentir, traspasar energía, sensaciones, comparar las manos de las dos personas a cada lado y al igual que con la espalda, tratar de transmitir lo que Erna decía. Fue una actividad súper intensa para mí, ya que el traspaso de calor, de emociones y sensaciones fue impactante. Cosas que no se olvidan.

martes, 7 de mayo de 2013

¡A decorar!

Habíamos hecho nuestras máscaras, pero faltaba algo muy importante...el decorarla y darle autenticidad.  Nos juntamos todos en la sala, para dedicar la clase a decorar como más quisiéramos nuestras máscaras  con muchos elementos: lana, mostacillas, lentejuelas, témpera  diferentes tipos de papel, cola-fría  silicona, plumas, etc. Había muchos elementos para personalizarla lo más posible y que lo que resultara, fuese creado totalmente por nosotros y que nos representara, para que mostrara nuestro interior, que la creatividad dentro de nosotros simplemente fluyera. En el mesón en el que yo estaba habían muchos elementos, sobretodo lentejuelas. 
Antes de empezar a decorar, Erna nos pasó lijas y pasta muro para arreglarlas, varios le pusieron pasta muro a sus máscaras para que quedaran lisas y hermosas, yo simplemente la lijé lo mejor que pude, fui a buscar témpera, tomé el color blanco y la pinté, mientras otros esperaban a que se secara la pasta muro, lo cual dio mucha firmeza a aquellas máscaras.


Tomé una pluma calipso y la pegué en un costado, luego cubrí todo el contorno de la pluma, formando una hilera de lentejuelas negras, calipso y plateado. Al otro costado le pegué una pluma naranja y la contorneé con más lentejuelas. Simplemente, luego de éso, me dejé llevar y comencé a pegar lentejuelas de diferente forma, en diferente orden, me encantaba como estaba quedando, sentía que era como yo soy y que reflejaba todo lo que a mí me gustaba. Le coloqué unas lentejuelas de notas musicales, una flor seca, unas mostacillas naranjas y "¡voilà!", mi máscara, a mí parecer, estaba terminada.

Mientras la hacía, el mundo desaparecía alrededor mío. Estaba tan concentrada y ensimismada en ella que lo que pasaba a mi alrededor se esfumaba. Solo estaban mis pensamientos y yo, creando y desarrollándose sin planearlos. No fue necesaria música, ni conversar, nada. Bastaba con echar a volar mi creatividad y formar esa máscara que tanto me representaba. No importaba si el resto la encontrara linda o fea, era lo que soy y así era perfecta.

Muchas máscaras tomaban forma en esa sala: árboles, colores, plantas, flores, diseños, antifaces, líneas, collages. Diferentes diseños aparecían en las máscaras de los demás, y varias de las que vi me hicieron mucho sentido con la persona que era dueña de aquella máscara, definitivamente se habían dejado llevar y no la habían planeado, porque demostraba su ser, sus sentimientos. Otras por el contrario, planteaban un escudo de protección frente al mundo, el evitar que el resto vea mi verdadero ser y más bien formar un escondite.

De todas formas, todos se divirtieron, fue una actividad muy bonita que aún no termina, ya que esas máscaras recibirán otros usos, más adelante. Aunque ya había hecho máscara de yeso una vez, nunca tuvo el significado que tiene ésta, jamás le vi el sentido real que tiene y lo que se puede hacer con ella.


"La máscara que usan determinados hombres puede ser más cerca de la esencia, 
más adecuada para su ser que la cara que tienen."

lunes, 29 de abril de 2013

Melodías que hacen vibrar...

"Para la próxima clase traigan instrumentos", esas fueron las instrucciones que dio Erna para esta clase, lo cual me causaba mucha intriga y emoción a la vez. Al momento de pensar en qué llevar, miré los instrumentos de mi pieza, algunos eran muy grandes, así, opté por llevar mi Sopranina (flauta dulce, más aguda que la flauta soprano y de menor tamaño), así que la eché a la mochila y a esperar la clase.

Llegó la hora de Estrategias, la profe preguntó quiénes habíamos llevado instrumento y al ver la cantidad, fue a buscar los que ella tenía también para que nadie quedara sin instrumento. Maracas, panderos, flautas, djembe, palos de agua, guitarras, violín, bongó, sonajeros, melódica, block, metalófonos, charango, y más. Era tan lindo ver tantos instrumentos juntos y tan variados, con ellos se podría crear una maravillosa melodía.


Erna nos dijo que los dejáramos en el centro de la sala y que nos pusiéramos alrededor formando un gran circulo que la abarcara toda, que tranquilamente y respirando profundo comenzáramos a caminar, que observáramos los instrumentos y buscáramos uno que nos gustara. Nos detuvimos, dividió el círculo en dos para que así el primer grupo se aproximara hacia los instrumentos y escogiera ése que tanto le había llamado la atención por "x" motivo y luego el segundo grupo. Yo escogí el violín; siempre me ha gustado mucho la música, los sonidos, timbres y el aprender a tocar instrumentos nuevos. Me encantan el sonido del violín y siempre he querido aprender a tocar pero nunca he tenido uno, por éso lo escogí. Todo iba bien, hasta que la profesora comenzó a decir palabras y que debíamos tocar melodías que creyéramos eran acordes a ese sentimiento o estado. "Jamás he tocado un violín", pasó por mi mente y me aterré "es un instrumento muy delicado". Hice el intento de tocar, pero todo movimiento lo hacía con suma delicadeza para no estropearlo, así que mis compañeros cercanos a mí me molestaban diciendo que todo lo que tocaba sonaba igual.



Luego de ésto, nos juntamos en grupo según los tipos de instrumentos: de viento, cuerdas, percusión, etc. Claramente íbamos a volver a tocar, así que decidí cambiar mi instrumento para no echarlo a perder, volviendo a lo que más sé: instrumentos de viento. Recogí una flauta y me fui a mi grupo, debíamos crear una melodía. Fue muy complejo, nadie sabía cómo partir, qué crear. Hicimos el intento, formamos una muy pequeña melodía y riendo de vergüenza al ver presentar su melodía a los otros grupos, salimos con la frente en alto al sector de la sala que era el escenario a presentarnos. Fue muy agradable y alegre el momento.

Al finalizar la clase, expresamos lo que nos pasó en una palabra: alegría, compromiso, espontaneidad, amistad y muchas otras palabras fueron dichas. Es maravilloso lo que la música puede hacer, la música une, entrega sentimientos, sensaciones, tantas cosas que son difíciles de decir, en la música son simples y directas, nada más necesitas.


domingo, 28 de abril de 2013

una despedida y una bienvenida.

Un blog; lugar donde la gente escribe sus pensamientos, sus sentimientos, críticas sociales, políticas, recetas de cocina, sueños, ficción, tantas cosas. Todo lo que se les pueda ocurrir y más, está presente en al menos un blog de internet. Cuando en la primera clase el profesor nos contó que haríamos un blog y que deberíamos escribir lo que sucediera cada jueves, en cada clase, lo que sintiéramos, lo que pensábamos, me emocioné, una llamita se encendió dentro de mí y despertó un sentimiento que estaba dormido dentro. ¿Hace cuánto no escribo en mi blog? La última vez que había escrito fue sobre mí, pero lo anterior a éso fue un trabajo de inglés. "Ha pasado mucho tiempo".
Llegó ése día, el día de la creación del Blog. Yo no quería crear uno nuevo, tenía uno viejo que me había acompañado muchos años y quería revivirlo, no quería crear otro... él es el que ha almacenado pensamientos, recuerdos, sensaciones, trabajos, canciones, deseos de años anteriores, y quería que almacenara mi primer trabajo, relacionado con el internet, de la universidad. Le pregunté al profesor si podía utilizarlo, en el fondo lo único que esperaba era ese sí que me permitiría revivirlo... y lo recibí. Estaba tan contenta, hasta que llegó el momento de abrirlo. El profesor dio las indicaciones de cómo crear un blog, editarlo, crear entradas y utilizarlo en general. Nos leyó unas entradas de otros blogs y nos mostró el que creó el año pasado con los que actualmente están en segundo, además de algunos blogs de ellos a modo de ejemplo.  Luego de escuchar las explicaciones, abrí mi preciado blog: estaba tal cual lo había dejado la última vez. Aquí empezó el desafío: modificarlo y dejar atrás lo que era yo hasta ese momento. Fue difícil, tal como estaba sentía que me identificaba mucho, pero también debía cambiar. Es una etapa nueva, un trabajo nuevo, pensamientos nuevos, debía transformarlo. Comencé con el fondo, y en base a él, cambié los colores del texto, de los vínculos, del título, y así fui cambiando paso a paso lo que me marcaba hasta ése entonces.
Sin embargo, hubo cosas que no pude cambiar: algunos gadget y el título del blog. Las frases que tenía hasta el día de hoy, siguen siendo parte de mí, y que mejor forma de personalizarlo que dejando frases que me identifican. No borré las entradas anteriores ¿por qué? porque ese blog es como un cuaderno al que no se le han acabado las páginas. No importa cuánto tiempo pase entre una entrada y la otra, siempre servirá para ver cómo he cambiado, cómo ha cambiado mi forma de escribir, de ser, de pensar y manifestarme.

Espero que todo lo que venga escrito en  cada entrada de este blog, de este mundo de emociones, sentimientos e historias sean de su agrado, sin prejuicios y les sirva para conocer un poco lo que hay dentro de mí, además de mi perspectiva de las nuevas situaciones que quedan por vivir.


viernes, 26 de abril de 2013

Ocultar nuestra identidad o mostrar nuestro interior.

Máscaras: ¿una careta para ocultar nuestros sentimientos, nuestra forma de ser o un objeto para mostrar nuestro interior y nuestro verdadero ser? Es difícil saberlo, ya que para cada persona puede tener una connotación y un sentido distinto. 

Esta clase se trata de éllas. Nos dividieron en dos grupos, el nuestro haría las máscaras, el otro crearía el Blog. Este grupo tuvo un pequeño inconveniente, los de medicina ocuparon la sala de computación, lo que implicó que quedaran sin nada que hacer y "calabaza calabaza, cada uno para su casa". Lo que es nosotros, nos fuimos a las salas y Erna comenzó con las instrucciones: realizaríamos máscaras de yeso, debíamos cortar tiritas delgadas de la tela de yeso, cubrir con vaselina el rostro y luego colocarlas en la cara ya mojadas con agua y así dar forma a la máscara. Yo "estaba en mi salsa", estaba feliz; me encantan las manualidades, las cosas artísticas como mencioné en mi biografía. Así, antes de empezar a hacer mi máscara ofrecí de inmediato mi ayuda y comencé a pasearme por los mesones (en los que se recostaban de a dos mis compañeros) y a ver quién necesitaba ayuda. Hice varias máscaras, quería que quedaran bonitas y firmes, después de todo era para mis compañeros, y quería que ellos tuvieran bonitas máscaras, que pudieran demostrar u ocultar todo lo que ellos quisieran. Después de preocuparme de que todas las máscaras estuvieran prácticamente listas, la profe comenzó a decirle a mis compañeros que ahora todos tenías que hacerme la máscara, porque le había ayudado a todos, lo cual produjo varias cosas dentro de mí, me sentí un poco avergonzada también. Me senté en el mesón, me llené de vaselina y me recosté, entregándome a quienes fueran a hacer mi máscara, en un acto que en ése momento comprendí que era de total confianza. Muchos pueden sentirse ahogados, preocupados de que su máscara no quedara como querían o deseaban u otras cosas, por lo que se requiere confianza. Bueno, cerré mis ojos y me dejé llevar. Me asusté un poco al sentir el primer contacto con el yeso: estaba frío y sentía un leve cosquilleo al sentir una gotita de agua corriendo por mi mejilla, me hicieron reír un poco, por lo que me vi obligada a sonreír todo el tiempo, ya que la máscara ya había tomado la forma de mi rostro. Estaba muy relajada y muy contenta, tenía varias personas construyendo lo que sería mi máscara, y confiaba en ellos. Sin darme cuenta, ya sentía como se despegaba mi máscara, comencé a soplar para que se despegara y poder retirarla... ¡asunto resuelto! tenía mi máscara en mis manos. ¡Había quedado muy bonita!

Confianza, relajo, entrega, darse a conocer, ocultarse, fingir, ser real y tantas cosas más que se dan a través de crear y tener una máscara, tantas posibilidades aparecen. Una muy buena experiencia que involucra el conocimiento de sí mismo y de cómo permito yo que el otro me vea y me conozca. 



martes, 23 de abril de 2013

Triángulo, fotos, locuras.

Nuestra primera clase de "Terapia Ocupacional y Estrategias de intervención I". Escuchábamos a todos los de segundo decir "ésa es la mejor clase", "creatividad, ¡muy buena!"... sólo comentarios positivos. La verdad es que sí, son comentarios, a mi parecer, muy acertados. De todas formas preferí no armarme expectativas y encontrarme yo misma con lo que será un ramo que estará presente durante toda la carrera. El día que por calendario era nuestra primera clase, no pudo ser, ya que estábamos en medio de la semana mechona  (24 de marzo) pero sí vino la que sería nuestra profesora a decirnos que debíamos traer un distintivo con nuestro nombre. Mientras ya habían pasado varias semanas desde que habíamos entrado a la universidad, cosas sucedían que no podíamos tener el esperado encuentro con esta clase. Así llego el 28 de marzo, y el esperado encuentro se dio. Nos presentaron la asignatura, me fascinó de inmediato, todas las cosas que decían que haríamos me gustaban, era el preciado reencuentro con el sentir, con las artes, con la creatividad
Erna pidió 3 ayudantes, ipso facto levantamos la mano 4 personas, por lo que quedamos 4 delegadas. Levanté la mano, por lo mucho que me gustó el ramo, me emocionó. 

 
de izquierda a derecha: Eli, Andrea, yo, Dayra.

Luego de un poco de plática, comenzaron las actividades. Nos pasaron a cada uno la mitad de una hoja blanca y una cajita de lápices de colores por fila. Debíamos hacer un triángulo y en cada lado escribir un valor o característica de sí mismo que te ayudara a sobrevivir en una isla, que sin él no pudieses ser el mismo y salir de aquellas dificultades. Rayos, ahí se puso difícil. "Piensa Mary, características tuyas, valóricas..." Después de pensar, escribí: empática, creativa y confiable. Luego de embellecerlo un poco, Erna nos dio nuevas instrucciones: "Júntense con alguien con quien no hayan hablado y háblenle de ustedes en base a su triángulo". Buscando a alguien me encontré con Álvaro, salimos al patio a realizar la actividad. Lo que ocurrió fue muy lindo, me di cuenta que aunque no hables mucho con otras personas, algunos se dan cuenta de tus características y valoran tus acciones. El siguiente paso fue juntarse con otra pareja y presentar a tu compañero en base a lo que te contó y luego de éso unirse a otro grupo, buscar una frase o crear un lema que nos identificara y presentarlo al curso. Lo que hicimos fue usar cada letra de la palabra TERAPEUTAS para decir una característica. Nos pusimos de espalda y cuando tocaba la letra que uno tenía, se giraba y decía su característica. Otros grupos crearon gritos, hicieron una frase ¡fue muy bonito!

En el último momento de la clase, salimos al patio y comenzamos a sacar fotos: bonitas, ridículas, serias, artísticas, riendo, haciendo muecas. Capturamos momentos, momentos que podremos observar cuando salgamos de esta maravillosa carrera y recordemos nuestros inicios.

Porque nunca hay que olvidar de donde venimos y hacia dónde vamos.


viernes, 19 de abril de 2013

Hola, esta soy yo.

Como no sabías disimular, me di cuenta en seguida 
de que para verte como yo quería 
era necesario empezar por cerrar los ojos.


Qué complejo es hablar de uno mismo, de quién es y expresarse a sí mismo a través de una biografía. Yo soy Maritza  Fabiola, nacida el 13 de febrero de 1995. Mi nombre se lo debo a mi papá, el segundo a mi hermano, el llegar a la vida, a mi mamá. 
Desde chiquitita siempre me han apasionado las artes; La música: me encanta cantar y hacer, en 5° estuve en un conjunto y desde I° a IV° estuve en una orquesta. Bailar: partí con ballet, luego gimnasia rítmica varios años, en 4° hice danza, y desde I° a IV° bailé diferentes cosas en cada actividad que se presentaba. El teatro: actúo desde 6°, los primeros 3 años en un grupo de teatro, de ahí en adelante en cada obra o actividad. La fotografía: recientemente obtuve una mención honrosa en un concurso de fotografía. Escribir: si revisan este blog... podrán ver que es muy antiguo, y no quise crear otro, ya que tiene mucho de lo que soy. Estoy muy orgullosa de todas estas cosas que mencioné, son cosas que me gustan muchísimo, parte del motor de mi vida junto con otro factor muy importante: las personas. Siempre me he interesado mucho en el otro, en la ayuda, despreocupándome muchas veces de mí misma, porque me gusta entregarle felicidad a la gente, y por ésa misma razón llegué a esta maravillosa carrera. Después de no saber qué estudiar, de encontrar terapia y enterrarla en el olvido por no saber qué era exactamente... al ya tener los puntajes me decidí a ir a la feria del postulante. Pregunté por varias carreras, pero ninguna me hizo "click" en mi corazón, como ésa lo hizo. Llegué decidida, postulé  y quedé. Hoy con lo poco que llevamos, no puedo estar más feliz con mi decisión. 
Como podrán ver, soy muy dispersa para hablar, pero es que una cosa lleva a la otra y simplemente todo fluye en una conexión. Hablando de conexión, tengo pareja, un compañero que me apoya, me ama y me tiene muy enamorada, llevamos casi 4 años juntos. Se llama David, con él he aprendido mucho y hemos superado muchos obstáculos. Gracias a él en gran parte soy como soy hoy. Lo conocí en I°, en Liceo San Pedro Poveda, el de básica fue el Colegio Alicante de Maipú y mi jardín fue My Second Home. El primero de esta lista, que es el último que cursé, me trajo muy buenos momentos; viajes, actividades y diferentes situaciones con experiencias increíbles e irrepetibles, momentos indelebles de mi vida, que me hicieron conocer a muchas personas que han dejado pequeñas huella en mí.


Ésto expresa mucho de lo que soy, quizás para algunos no diga nada, para otros dirá mucho, lo importante para mí es que como dice Cortázar: para verme como ustedes quieran, deben empezar por cerrar los ojos.


jueves, 18 de abril de 2013



































A veces hay que hacer una pequeña separación entre lo viejo, y lo nuevo.